miércoles, 31 de mayo de 2017

El Sabateísmo: la prueba irrefutable que existe una Conspiración Judía


Primera parte de una serie de posts para comprender como comenzó la Judería internacional propiamente dicha (ya que siempre hicieron de las suyas como en el Antiguo Egipto) o la Gran Conspiración Judía (y profundizaré mas sobre estos conceptos en un post que tengo pensado hacer más adelante, titulado ''Nuestro Antisemitismo''). 

Gran parte la información es extraída del libro ''Sionismo, Iluminados y Masonería'' de Guillermo Buhigas, que tiene muchas cosas que son ciertas pero otras son un inútil conspiracionismo auspiciado por la Iglesia Católica (lo que se ve reflejado en su anti-racismo) pero que sirve para demostrar que los sefarditas (judíos españoles) también forman parte del juego.


¿QUÉ ES EL SABATEÍSMO?

 Shabtai Tzvi (o Zeví) (1626-1676) fue un farsante de origen sefardita que se autodenominaba el Mesías. Nacido en el Imperio Otomano, era hijo de un adinerado padre que era representante de comercio de una casa inglesa propiedad de puritanos, fue un cabalista talmúdico que influiría en el pensamiento de judío Baruch Spinoza y en el movimiento usurero marrano que financió ''La Gloriosa'' (revolución masónica inglesa de 1688 contra el rey católico Jacobo II). Más tarde inspiraría a iluminados, rosacruces del siglo XVIII y a todas las revoluciones.


En el siglo XVII promovió una "religión" gnóstica sincrética y subversiva denominada sabatismo (o sabateísmo), creada a partir de la Cábala y el Zohar.

El proclamaba que la redención está disponible a través de pecar. De esta forma se ganó la confianza de millones de creyentes, es decir, casi toda la mitad de la población judía de Europa, durante el siglo XVII. Muchos rabinos de la época lo consideraban un hereje, su fama se extendió por todas partes, fundándose sectas comlos Sabateos quienes practicaban la promiscuidad sexual, el adulterio, el incesto y las orgias religiosas.

Marchó a Egipto, pasando por Tripolitania, Jerusalén y Rodas. En 1662 fue recibido por los rabinos de El Cairo como si fuera una eminencia a lo que ayudó mucho el apoyo financiero aportado por el sultán otomano en Egipto (Rafael Joseph Chelebi).

El prometía que pronto el pueblo judío sería redimido y regresaría a Palestina, a la ancestral patria judía, por lo que muchos se reubicaron en Tierra Santa. Masas de judíos creyeron en él, y los acontecimientos de aquella época, los cuales se encuentran entre los más turbulentos en la historia del pueblo judío, terminaron en tragedia: en 1668, forzado por el sultán otomano a elegir entre la muerte y la conversión al Islam, Shabtai Tzví optó por el esto último.

Aunque la mayoría de sus discípulos lo abandonaron tras su conversión, varios miles de ellos emularon a su líder y aceptaron convertirse de cara al exterior, aunque continuaron viéndose a sí mismos como judíos, llamándose ''Dönmeh''.

Acabó sus días en 1676 durante su destierro en la fortaleza de Dulcingo (Montenegro) como castigo por practicar repugnantes orgías sexuales sodomitas en uno de sus picos maníacos.


Aunque la historia del enfermo mental Zeví sólo tendría algún interés como inspiración de una novela “histórica” más, de baja calidad y mucho consumo como las que se estilan hoy o para una tragicomedia de formato televisivo.

No fue así y este personaje tiene una gran importancia histórica porque su mito e ideas perduraron y sirvieron para dignificar el marranismo y elevarlo a dogma mesiánico.

Aunque grotesco fue cierto que muchos hebreos fueron convencidos por Natán de Gaza (Abraham Natan den Elisha Hattim, hijo de un rabino cabalista vinculado a los rosacruces quien se convirtió en el cerebro y empresario de la atracción Zeví además de convencerlo que era el Mesías y había tenido revelaciones al respecto en sus momentos de depresión) para que entendieran la apostasía del personaje como la confirmación de su carácter mesiánico recurriendo para ello a una de las tradicionales ideas del gnosticismo talmúdico-cabalístico: el Mesías salvaría al mundo por medio del pecado, aceptando la vergüenza apostásica como sacrificio definitivo antes de revelar la gloria de su triunfo mesiánico.

Según Natán la muerte de Zeví sólo era un ocultamiento pues el pobre loco elevado a Mesías habría ascendido al cielo y estaría absorbido por las luces celestiales.

Se presentaba un mesías entregado a los demonios, que conduciría a conclusiones nihilistas y se glorificaba el acto más abominable: la traición y la apostasía.




El sabatismo sobrevivió durante todo el siglo XVIII en el seno de las comunidades hebreas del mundo cristiano, especialmente en las sefardíes.


Según Gershom Scholem (en Las Grandes Tendencias de la Mística Judía, Edt. Siruela, 1993, pgs. 328-9): “sus primeros baluartes realmente importantes, además de los Balcanes, fueron Italia y Lituania …


En Lituania, los líderes del movimiento eran, en su mayoría, iluminados típicos, entre los que se encontraban individuos que habían sentido un despertar religioso …


En Italia, los hombres que mantuvieron un contacto secreto con el movimiento eran cultos representates rabínicos del cabalismo …


En las comunidades balcánicas las tendencias radicales e incluso nihilistas estaban destinadas a fortalecerse...


La secta se propagó hacia las provincias del sur de Polonia, la mayor parte de las cuales se encontraban bajo domino turco...


A lo largo del XVIII la secta conquistó una cabeza de puente en muchas comunidades alemanas como Berlín, Hamburgo, Manheim, Fuerteh y Dresde, pero sobre todo en Bohemia y Moravia...


Círculos rabínicos, así como grandes y pequeños comerciantes y fabricantes estaban bajo su influencia. Algunos de los judíos más influyentes de Bohemia y Moravia, durante el mandato de María Teresa y sus descendientes, fueron adeptos secretos de la secta ...”.

Aunque el sabatismo sobrevivió de forma clandestina y sectaria, sus documentos textuales fueron destruidos y de cara al mundo gentil se minimizó su importancia pero como señala Scholem: “el número de rabinos más o menos influyentes que fueron adeptos al nuevo misticismo sectario fue mucho mayor del que los apologistas ortodoxos estaban dispuestos a admitir … se trataba de ocultar el hecho de que este o aquel erudito renombrado o alguna familia conocida habían tendio algo que ver con el movimiento” (ob. Cit. pg. 326).


Gershom Scholem.





Los sabatistas se reunían en cónclaves secretos.

El Talmud dice: “el hijo de David sólo vendrá en una época totalmente culpable o absolutamente inocente” (Talmud, Sanhedrín, 98a”).

A partir de este epigrama talmúdico, los sabatistas formularon la máxima: “ya que no todos podemos ser santos, seamos todos pecadores” por lo que se dedicaron a practicar, de forma clandestina, actos y ritos que tendían deliberadamente a la degradación moral.
La similitud con la doctrina que Lutero transmite a su discípulo Melanchton, un siglo después, es reveladora: “Sé un pecador y peca avezadamente …. Mientras estemos aquí debemos pecar … No hay pecado que pueda separarnos del Cordero, aún cuando cometamos fornicación y asesinato mil veces por día” (Carta a Melanchton, 1 agosto 1521).

Como ven los sefarditas también forman parte de la gran conspiración.


La doctrina talmúdica a diferencia de otras admite la falsa conversión lo que permite entender el marranismo, término asignado por ellos mismos (sin relación con el animal. Del árabe muharram pronunciado maharram --> cosa prohibida. Adaptado al romance como maharrán y después como ma(ha)rrano, el cerdo, carne prohibida para los judíos. Pero para los hebreos proviene de "mar" (amargo) y "anus" (forzado).

No olvidemos que Benjamin Disraeli y la camarilla de judíos que se apoderaron de las riendas del poder británico eran sefarditas.






Según Paul Johnson (en La historia de los Judíos, pg. 512): “despojada de su documentación espuria, la teoría de Marx acerca del modo en que se desenvuelve la historia, la clase y la producción, y en que se desarrollarán, no es en esencia distinta de la teoría cabalística de Luria aceca d ella Era Mesiánica, sobre todo en la forma corregida por Natán de Gaza, al extremo que puede englobar todos los hechos por embarazosos que sean. En resumen, NO ES en absoluto una TEORÍA CIENTÍFICA, sino un fragmento de una astuta SUPERSTICIÓN JUDÍA”.




“Si el freudismo, como el marxismo, en ciertos aspectos es un sistema de superstición, si adolece de la misma cualidad osmótica que la Cábala mesiánica de Natán de Gaza -la capacidad de encajar los hechos incómodos a medida que aparecen- no es algo sorprendente, porque proviene del mismo marco general: la ciencia occidental es más un barniz que sustancia. Pero el elemento judío en el freudismo no es esencialmente jasídico, sino mosaico. Freud deseaba hallar un nuevo sistema de ley casi religiosa, con toda la fuerza y la permanencia que eso implicaba. Como él mismo dijo: “poseemos la verdad”; un libro religioso no habría podido afirmarlo de manera más dogmática”.





Pocos años tras la muerte de Zeví se fundó una secta sabatista en el mundo islámico: los ''dönmeh'' (apóstatas) cuya primera obligación era apostatar del talmudismo y convertirse a una versión sincrética y gnóstica del islam que acabó derivando hacia un laicismo radical.



El general masón Gazi Mustafá Kemal (1881-1938) de sobrenombre Atatürk (antepasado) fue el padre y dictador de la “laica” Turquía moderna.


Atatürk pertenecía también a la secta de los apóstatas según Arthur Mendel (en su obra Il Messia militante ovvero fuga dal ghetto La storia di Jakob Frank e del movimiento frankista).

Durante su juventud, Atatürk, fue destacado miembro del movimiento masónico Jóvenes Turcos, la mayoría de ellos también eran apóstatas. Estaban hermanados con los que promoviera el terrorista Giussepe Mazzini (1805-1872) en toda Europa.

El gobierno de los revolucionarios Jóvenes Turcos, implantado a partir de 1908, fue el responsable del genocidio de los jóvenes cristianos armenios que se cobró un millón de víctimas (1915-16) dos tercios de la población armenia de Anatolia. 

Atatürk se declaraba heredero directo de Zeví: “yo soy un descendiente de Sabbatai Zeví -que no era un judío cualquiera- ademád e un ardiente admirador de sus profecías milenarias” (citado por Hillel Halkin en un artículo titulado When Kemal Atatürk recited Shema Ysrael: It's my secreter payer, too, he consesed” publicado en el Forward de NY, 28 enero 1994. Halkin es prestigioso periodista esepecializado en política israelí que publica en NY Times, The Jerusalem Post, etc. 




Zeví fue también sin duda, uno de los precursores del sionismo. Para señalarlo, basta con señalar lo que el fundador del sionismo, Theodor Herzl (1860-1904) escribió: 



Basta señalar lo que el fundador del sionismo: Theodor Herzl (1860-1904) escribió: “la diferencia entre Sabbatai Zeví y yo, más allá de las diferencias técnicas que se derivan de la época, estriba en que Sabbatai se engrandeció para parecerse a los grandes del mundo, mientras que yo encuentro a los grandes tan pequeños como yo … Los hijos de mi pueblo creen que yo soy el Mesias. Yo no lo se, porque no soy teólogo” (cita recogida de Ethel Katz de Barylka titulado Theodor Herzl: en homenaje a su vida, en homenaje a su sueño ...” publicado en la web sionista Hagshama de la Organización Sionista Mundial y puede verse en: http://www.wzo.org.il/es/herzl/default.asp).

No es de extrañar que en la ceremonia inaugural del Primer Congreso Sionista, celebrada en Basilea el 29 de agosto de 1897, Herzl fuera aclamado, igual que lo había sido Zeví, con el grito de los concurrentes: ''¡Jehi ha-malej!'', es decir, ¡Viva el Rey!. Pero Herzl en su ''modestia'' comprendía que solo Rothschild podía ser el rey.




¡BONUS EXTRA!

SOBRE EL WAHABISMO

A pesar de que el servilismo a Israel y la financiación a grupos yihadistas como el ISIS sea obvia, los chiitas de Irán no son ningunos santos. Bah, musulmanes.... los conflictos con Oriente siempre han existido pero lo que hacen los judíos no fue más que acrecentar las tensiones a favor de un bando o de otro pero siempre en detrimento de toda la humanidad (discúlpenme el término pero es válido para este caso) y sobre todo de la Civilización Occidental.


El wahabismo tambien llamado salafismo (aunque sus seguidores lo consideran un término ofensivo), es en sí un reduccionismo, pretende eliminar la elaboración filosófica y teológica del Islam, para reemplazarla por una versión "simplificada" de esta religión, convirtiéndola en "la religión simple del desierto", es sumamente supersticioso, represivo contra las mujeres, arabista y básicamente tiene por objetivo sostener el poder de la casa real de los Saud.

Un informe secreto del Servicio de Inteligencia Iraquí de la época de Saddam Hussein, bajo el título de''El Wahabismo y sus raíces históricas'', lanzado en septiembre 2002 y publicado el 13 de marzo 2008 por la agencia americana ''US. Defense Intelligence Agency'', demuestra que el gobierno iraquí era consciente de los efectos nefastos de los wahabíes de Arabia Saudita, a menudo conocidos como salafistas, al servicio de los intereses occidentales ''para debilitar el Islam''.

El Informe se basa principalmente en las Memorias del señor Hempher, que describen en detalle como un espía británico en el Medio Oriente, en la mitad del siglo XVIII, se puso en contacto con Muhammad Ibn Abdul Wahhab, para crear una versión subversiva del Islam, la famosa secta del wahabismo, que se convirtió en el culto fundador del régimen saudita. El movimiento fue temporalmente reprimido por las tropas otomanas en la mitad del siglo XIX. Pero con la ayuda de los británicos los wahabíes y sus patrocinadores saudíes volvieron al poder y fundaron su propio estado en 1932. Desde entonces, los saudíes han colaborado estrechamente con los estadounidenses, a quienes le deben su enorme riqueza petrolera, en la financiación de diversificas organizaciones fundamentalistas islámicas, y otras operaciones estadounidenses, en particular la ''Yihad'' en Afganistán. Pero los saudíes simultáneamente usaron la inmensa riqueza a su disposición para difundir esta variante del Islam a varias partes del mundo.

Muchos de los que defienden el wahabismo como un movimiento de reforma legítima del Islam, han tratado de descartar las memorias como una invención espuria. Entre estos se incluye Bernard Haykel, profesor de Estudios de Oriente Medio en la Universidad de Princeton, que, sin aportar ninguna prueba, supone las Memorias que han sido creadas por Ayyub Sabri Pasha. 

Sin embargo, mientras que las memorias surgieron en la década de 1970, Pasha escribió su versión de la historia en 1888. Ayyub Sabri Pasha era un conocido escritor y el almirante otomano de la Armada turca, que sirvió a las tropas otomanas en la Península árabe y escribió varias obras sobre la región y su historia. Incluyendo ''El Principio y Difusión del Wahabismo'', donde se relata la asociación de Abdul Wahhab y sus planes con Hempher.

Además de lo que se revela en las memorias Hempher, el informe de inteligencia iraquí también da a conocer algunas informaciones sorprendentes, que se derivan de las obras de en árabe que no han sido traducidas al Inglés. Como relata el informe, tanto Wahhab Abdul, y su patrocinador, Ibn Saud, fundador de la dinastía saudí eran de origen judío.

Por ejemplo, D. Mustafa Turan escribió en ''Los Judíos Donmeh'', que Muhammad Ibn Abdul Wahhab era un desciendente de una familia turca de judíos Donmeh. Los Donmeh eran descendientes de los seguidores del infame falsos mesías del judaísmo; Shabtai Tzvi.

Chaim Weizmann (izquierda), famoso dirigente sionista británico, y el Príncipe Faisal (1918).


Turan sostiene que el abuelo de Abdul Wahhab, Sulayman era en realidad Shulman y había pertenecido a la comunidad judía de Bursa en Turquía. A partir de ahí se estableció en Damasco, donde fingió la conversión al Islam. Pero fue expulsado al parecer por practicar la brujería. Luego huyó a Egipto y que una vez más fue condenado, por lo que huyó hacia el Hijaz, donde se casó y fue padre de Abdul Wahhab. Según el informe, lo mismo se afirma en ''Los Judíos Donmeh y el origen de los wahabíes saudíes'', de Rifat Salim Kabar.


El tema del origen judío de la familia real saudí fue publicado por Mohammad Sakher, por lo que según se afirma, fue ordenado su asesinato por parte del régimen. El informe relata una historia similar, pero de diferentes fuentes. Según ''El Movimiento Wahabí/La Verdad y Raíces'', de Ibrahim Al-Shammari, por ejemplo Ibn Saud era en realidad descendiente de Mordechai Bin Ibrahim Bin Mushi, un comerciante judío de Basora. Al parecer, cuando fue abordado en los miembros de la tribu árabe de Aniza, afirmó entonces ser uno de ellos, y viajó con ellos a Najd y su nombre se convirtió en Markhan Bin Ibrahim Bin Musa.



Además, Abdul Wahhab era descendiente de Wahib Al-Tamimi, por lo que, según lo informado por otros, dijo Nasir en “La Historia de la familia Saud”, el embajador saudí en El Cairo, Abdullah bin Ibrahim al Mufaddal, pagó a Muhammad Al-Tamimi treinta y cinco mil Jinee en el año 1943, por forjar un árbol genealógico de la familia de Arabia y la de Abdul Wahhab, y agruparlos en un solo, remontando su origen al profeta Mahoma.



Aunque sería difícil corroborar de forma independiente estas afirmaciones, son interesantes para esclarecer el papel que el Estado de Arabia Saudita sigue desempeñando en lo que respecta a apoyar y promover el poder de Occidente en el Medio Oriente y otros lugares. Especialmente sorprendente es la forma dudosa y virulenta del Islam que el wahabismo y el salafismo representan, que actualmente está causando estragos en la tradición islámica, y dividiendo a la comunidad musulmana en pequeñas disputas sobre detalles triviales, permitiendo que la guerra contra el Islam para proceder con eficacia sin marcar.


Continuará.

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